El santuario más importante del país dedicado a estos personajes está en Tizimín. En esta población se celebra, año con año, una de la fiestas más importantes en torno a estas tres veneradas imágenes que representan a Melchor, Gaspar y Baltazar.
En estos días, Tizimín “vive” envuelta en una de las expresiones más profundas de una fe muy arraigada en un pueblo que, con sencillez, recurre a los Reyes Magos, mediadores entre Dios y los hombres, para obtener algún favor o agradecer una gracia concedida.
En los alrededores de la plaza principal, comienzan a armar infinidad de carpas donde se pondrán los comerciantes ambulantes de todo tipo de mercaderías y comestibles, espectáculos de variedades y juegos de azahar y los infalibles juegos mecánicos que le dan sabor de feria con su inconfundible música.


